Cuaderno de bitácora
X
Desde que nuestro rumbo es el cinturón de Denorios una alegría especial me invade. La achaco a la melange. La uso de forma muy controlada, sólo en el té y siempre la misma cantidad. A estas pequeñas dosis ya noto sus efectos: mejora la actividad mental, disminuye el cansancio, vigoriza, ¡hasta retrasa el envejecimiento! Mi pulsera permanece amarillo limón cuando ya debería haber empezado a anaranjarse. Mejor así. Tendré más tiempo.
ii
No quiero aumentar las dosis de especia porque desconozco lo que pasaría y debo estar con mis facultades a punto en esta travesía tan peligrosa. Los encuentros con los cardasianos siempre terminan mal. Realmente no sé por qué estoy alegre. En mi última visita a la zona, los dominion habían establecido una alianza con los cardasianos que, a nadie se le escapa, es debida a su interés mutuo por deep space.
Cuando consigamos alcanzar el agujero de lombriz entonces sí tendré motivos para felicitarme. Habré dejado atrás a los dominion y los romulanos no serán tanto problema. Saldremos en el cuadrante alfa, cerca de deep space, podré quizás saludar a Janeway, que estará de ronda con la Voyager, y quizás sudemos juntos practicando el esquí en el cuarto de actividades tan chulo que tiene; luego el atajo para visitar Babilon-5 y después rumbo a casa; pero primero hay que llegar.
iii
De momento todo va según lo previsto. HAL mantiene una vigilancia constante y no hay indicios de naves cardasianas camufladas. Los romulanos no hacen más que ceder su tecnología, primero a los klingon y luego a los cardasianos, unos favores que nos cuestan muy caros.
X
Desde que nuestro rumbo es el cinturón de Denorios una alegría especial me invade. La achaco a la melange. La uso de forma muy controlada, sólo en el té y siempre la misma cantidad. A estas pequeñas dosis ya noto sus efectos: mejora la actividad mental, disminuye el cansancio, vigoriza, ¡hasta retrasa el envejecimiento! Mi pulsera permanece amarillo limón cuando ya debería haber empezado a anaranjarse. Mejor así. Tendré más tiempo.
ii
No quiero aumentar las dosis de especia porque desconozco lo que pasaría y debo estar con mis facultades a punto en esta travesía tan peligrosa. Los encuentros con los cardasianos siempre terminan mal. Realmente no sé por qué estoy alegre. En mi última visita a la zona, los dominion habían establecido una alianza con los cardasianos que, a nadie se le escapa, es debida a su interés mutuo por deep space.
Cuando consigamos alcanzar el agujero de lombriz entonces sí tendré motivos para felicitarme. Habré dejado atrás a los dominion y los romulanos no serán tanto problema. Saldremos en el cuadrante alfa, cerca de deep space, podré quizás saludar a Janeway, que estará de ronda con la Voyager, y quizás sudemos juntos practicando el esquí en el cuarto de actividades tan chulo que tiene; luego el atajo para visitar Babilon-5 y después rumbo a casa; pero primero hay que llegar.
iii
De momento todo va según lo previsto. HAL mantiene una vigilancia constante y no hay indicios de naves cardasianas camufladas. Los romulanos no hacen más que ceder su tecnología, primero a los klingon y luego a los cardasianos, unos favores que nos cuestan muy caros.
Paso el tiempo repitiendo los análisis biometaquímicos de la especia. Realmente su composición es tan embrollada que no me extraña que no hayan conseguido fabricarla artificialmente. No cabe duda que su origen es natural y requiere un largo y complejo proceso de elaboración.
Entre análisis y análisis sigo trabajando en la unidad de memoria del androide. Creo que dentro de poco tendremos la información suficiente como para crear un soporte físico. HAL está comprobando la exactitud de las imágenes micrópticas y ultramicrópticas obtenidas, eliminando restos de partículas y suciedad. Cuando termine, utilizaré una de las pocas hojas espacialeshp de alta calidad de que dispongo, para imprimir el resultado. Luego habrá que buscar un sistema reproductor que sea válido y una vez que lo encontremos: ¡Esperar que funcione!
Lo que está más avanzado es la maquetación de la nave furiana. HAL ha completado todos los esquemas gracias a los datos obtenidos tras el escaneado sistemático de la misma. Es un auténtico bólido espacial. Si tenemos todos los materiales y una travesía tranquila, podremos iniciar su construcción.
Lo que está más avanzado es la maquetación de la nave furiana. HAL ha completado todos los esquemas gracias a los datos obtenidos tras el escaneado sistemático de la misma. Es un auténtico bólido espacial. Si tenemos todos los materiales y una travesía tranquila, podremos iniciar su construcción.
iv
No consigo entender que no hayamos tenido aún señal alguna de los cardasianos. Esta zona debería estar extremadamente vigilada, no en balde es zona neutral: “Nave encontrada será neutralizada”. Traducido literalmente: aniquilada. La última vez que estuve, escapé por los pelos y gracias a la Voyager que me estaba esperando.
Mi misión consistía en determinar las causas que habían permitido a seres tan belicosos como los cardasianos y los dominion llegar a un acuerdo, antes de destruirse mutuamente, y asegurarme que sus intenciones de establecer relaciones pacíficas con la federación eran ciertas. Para ello, en categoría de embajador de la federación, fui a entrevistarme con las delegaciones de ambas culturas al más alto nivel. De todos era sabido el gran interés de dominion por expandirse en el cuadrante alfa y hasta la fecha sus expansiones nunca habían sido pacíficas; de ahí que, su alianza con los cardasianos y la concentración de naves existente en esta zona, preocupara seriamente a la federación. Pero también culturas como la Klingon se han terminado integrando en la misma. Así que había que intentarlo.
Podría decir que la misión fracasó; al menos en parte. No conseguí descubrir que les había llevado a un acuerdo, que ni siquiera se explica por el interés mutuo de dominar deep space y controlar el agujero de lombriz. Ambos prefieren disparar primero y preguntar después. Tampoco tuve mucho tiempo para conseguir información. La recepción fue tan cordial como cabría esperar y en principio todo parecía ir bien. Hasta que, por casualidad, escuché una conversación privada entre uno de los generales cardasianos y un vorta, embajador de dominion, en la que éste le decía que el obstáculo había sido eliminado. Para mi desgracia, me descubrieron y no les gustó nada la posibilidad de que su conversación fuera divulgada. Juraron destruirme. Y lo hubieran hecho si en ese instante no me hubiera teletransportado a mi nave. No supe a que obstáculo se referían pero sí descubrí, de primera mano, que sus intenciones no eran pacíficas.
Escapé por los pelos y gracias a Janeway. Cuando la veo, me gusta recordarle lo agradecido que le estoy y a ella le gusta que le haga favores. ¿Y si la especia...?
Espero seguir teniendo suerte.
v
Tenemos un avistamiento en pantalla. No es una nave cardasiana. (¡Qué alivio!) Parece un módulo de salvamento que flota a la deriva. La señal transmitida corresponde a la unidad Decker. (¡Qué raro!) Nos acercamos a comprobarlo. Seguimos con todos los sistemas defensivos operativos. Puede ser una trampa pero el deber de socorro es prioritario y más aún si nos cae de camino.
vi
-¡Fascinante! No es la unidad Decker.-
Este comentario de HAL a alterado mi instinto. En vez de ponerme los pelos de punta parece que estuviera bailando la jota con ellos.
Seguimos sin noticia alguna de los cardasianos. Desde luego el señuelo es perfecto. Nunca antes habían engañado a HAL. Lo que quiere decir que la señal si no es auténtica al menos si es idéntica.
Estoy viendo la imagen que transmiten los bastones de la cubierta inferior. Una especie de féretro espacial. Tal vez una cápsula de hibernación. En su interior un humanoide. Sí. Definitivamente es una cápsula de hibernación activa.
¿Cómo habrá llegado aquí? ¿Por qué transmite la señal de la unidad Decker? ¿Dónde están los cardasianos?
HAL dice que puede ser un cardasiano primitivo. Sus vestiduras parecen indicar que pertenece a las postrimerías de la civilización Heltiana, posiblemente un preboste.
El deber espacial me obliga a recogerle. Mi conciencia me obliga a recogerle. Mi instinto me pide que le recoja. HAL espera mi decisión.
Saltándome mis propios protocolos, me estoy tomando una taza extra de té especiado. Pienso más rápido y puede ser el último placer que tenga.
Recogerle supone perder tiempo y abrir una brecha en la protección de la nave, brecha que puede aprovechar cualquier nave camuflada en las proximidades para atacarnos. Será pequeña, lo que dificultará un impacto directo, pero sí lo suficientemente grande como para teletransportar tropas enemigas al interior o algún mecanismo letal. Parece un cebo muy rebuscado como para querer destruir la nave. Si fuera así ya nos estarían atacando. Por tanto, un dispositivo letal deberá mantener la integridad estructural de la misma y terminar con la tripulación. Bien, eso lo soluciona el proceso de descontaminación y si fracasa la eyección del sector afectado. Es lógico que cuenten con ello por lo que es más probable que teletransporten tropas. Si son pocas HAL no tendrá problemas, pero si vienen en número suficiente…
-¡HAL, prepara Armagedon! ¡Vamos a recogerle!
Cuaderno de bitácora
XI
Estoy anclado, con el traje de paseo puesto, en el módulo “ultímate”. Sólo necesito un mínimo movimiento de mi mano para que se inicie Armagedon; en su defecto, si no lo anulo antes, se pondrá en marcha solo. HAL ha situado la nave en posición y vamos a iniciar la fase más peligrosa: La recuperación del módulo.
Tras una última comprobación, tan estéril como las anteriores, bajamos el escudo de la escotilla de carga G, la más fácil de proteger en caso de necesidad. Con el lazo de tracción atraemos el módulo al interior. Lo puedo ver en mi pantalla como avanza lentamente hacia la compuerta.
Es de sobra sabido la cantidad de recursos y energía que requiere un equipo de teletransportación, por eso, en misiones de esta naturaleza, la nave no dispone de ellos si no que se destinan a mejorar otras necesidades como la velocidad y el mantenimiento. Además, nunca me han gustado. No es la sensación de cosquilleo que recorre tus moléculas mientras te deshaces en origen y te reconstruyes en destino. Ni el peligro de error en el proceso. Es la sensación de que tu yo muere para reaparecer en forma de otro igual a ti pero que ya no eres tú, sino otro: una copia de ti mismo.
La operación se realiza correctamente. Sólo ha entrado el módulo; ni visitas ni regalos indeseados. Establezco la cuarentena preceptiva. Armagedon sigue en espera.
ii
No termino de creer que realmente sólo tenga ante mi un naufrago espacial. No ha sucedido nada. He desactivado Armagedon y seguimos en ruta hacia el cinturón de Denorios sin el menor indicio de la presencia de fuerzas cardasianas o de los Jem’Hadar.
El espécimen recuerda a los cardasianos aunque su región frontal y nasal parecen tener un desarrollo diferente. Su porte es señorial, desde luego un alto dignatario. Se mantiene en hibernación viable dentro de una cabina que, evidentemente, no es un módulo de supervivencia. Es mucho más pequeña. Dispone del equipo mínimo para mantener el estado vegetativo indefinidamente. La señal parece que proviene del propio individuo y no de la cabina, que no dispone de ningún mecanismo de dirección ni de propulsión, aunque tiene unas abrazaderas que quizás sirvan para unirla a un armazón mayor. No parecen ni forzadas ni rotas. No presenta arañazos ni alteraciones en su estructura que indiquen un accidente o una situación de emergencia. Aún más, parece que hubieran lanzado al espacio sólo la cabina, aprovechando el sueño helado del...
Un escalofrío ha recorrido mi espina dorsal poniéndome los pelos de punta con el arrebato del recuerdo:
- ¡El durmiente tiene que despertar!
iii
La deshibernación no esta siendo fácil. Afortunadamente tenemos a Apolo que ha conseguido interpretar los códigos del procesador y ha invertido el flujo de la fase. HAL, por su parte, ha determinado ya tres de las cinco claves de la contraseña. Debemos tener las otras dos cuando termine el flujo de la fase para poder finalizar el proceso. Si no es así, morirá. No me parece lógico que exista una contraseña iniciado el proceso. En realidad ni siquiera es lógico que haya un mecanismo tan complicado para finalizar una hibernación. Sólo una persona nos podrá dar la respuesta.
Por suerte, la navegación sigue siendo tranquila.
iv
Tenemos el cinturón de Denorios a la vista y la cuarta clave identificada, el flujo de fase está a punto de terminar y seguimos sin tener rastro de nave alguna. Parece que la fortuna, esquiva hasta el momento, nos sonríe en la etapa final del viaje. En dos jornadas alcanzaremos el agujero de lombriz. Sólo deseo que los Jem’Hadar mantengan el dispositivo de vigilancia habitual.
A medida que nos aproximamos, mi instinto está tan hiperactivo que a veces parece como si se separara de mi cuerpo, encrespando y tirando de todos los pelos al mismo tiempo. HAL no encuentra explicación. Las cargas electrostáticas de la nave no lo provocan. “La nave no tiene cargas electrostáticas” me ha respondido.
v
HAL ha descifrado la última clave justo a tiempo. El flujo de fase terminó y el proceso continua correctamente. Se ha iniciado la reposición de líquidos y el aumento de temperatura corporal es regular.
Se acaba de abrir la criocabina. El individuo poco a poco está recobrando las señales vitales y en breve no necesitará soporte biomecánico. La señal Decker proviene de un aparatoso anillo en la mano izquierda.
El sujeto ya no necesita soporte biomecánico. Sus constantes vitales son correctas. Aún sigue profundamente dormido; es cuestión de tiempo que despierte. Le mojo los labios resecos con un poco de olivoaceite especiado. La alarma salta.
- ¿Qué pasa HAL?
- Concentración de naves en la nebulosa cercana.
Corro al puente. La suerte no podía durar tanto tiempo. Miro la pantalla. Allí, en la nebulosa, se apelotonan multitud de puntitos intermitentes. No le tengo que preguntar a HAL. La flota Dominion se encuentra concentrada en el lugar adecuado para que ninguna nave que salga por el agujero de lombriz pueda detectarla. No cabe duda, preparan un gran ataque. Debemos informar a la federación. Nuestra situación es ventajosa; si no tienen naves en la entrada del agujero llegaremos primero. Con un poquito de suerte todavía no nos habrán localizado.
-¡Paz!
La idea, por que no fue el sonido, me golpea la frente justo entre los ojos antes de distribuirse como una sutil corriente eléctrica por todo mi cerebro. No ha sido una sensación desagradable, sólo extraña.
-¡Hola! ¿Cómo te encuentras?
Me giro hacia el, hasta hace poco, durmiente. Me sorprende que su saludo me haya alcanzado en la frente y no en el occipital pero, la verdad, nunca he terminado de comprender los mecanismos de la telepatía.
- Algo cansado
- Puedes hablar si te supone menos esfuerzo. Tenemos traductor simultaneo.
- Gracias por recogerme. Esto os pertenece. – Dijo tendiendo la mano del anillo que suavemente levitó hasta la mía.
- ¿Realmente es de la unidad Decker?
- Una parte de ella. La unidad Decker me la entregó para que, llegado el caso, pudiera contactar con vosotros. Ese día ha llegado.
- ¿Quién eres?
- Soy Elk’Esoy...
vi
Elk’Esoy me cuenta - si es que se puede definir así la información transmitida telepáticamente- su historia mientras seguimos ruta; ya estamos muy cerca del agujero de lombriz y la flota Dominion se ha puesto en marcha sin importarle nuestra presencia; eso me preocupa aunque el té especiado que nos tomamos y la “conversación” ayudan a disminuir la angustia de la incertidumbre.
La historia es tan increíble que no puede dejar de ser cierta. Resulta que HAL tenía razón, es un preboste de la civilización Heltiana; en realidad, es el preboste. El que organizó y ejecutó la gran migración del viejo continente de Cardassia prime al nuevo continente. El que, cansado de la destrucción a la que condujo el mal uso de los poderes telepáticos y telequinésicos de su especie, aprovechados por algunos individuos para abusar de los más débiles, condujo a la diezmada población hasta su nuevo hogar, para luego, agotado, someterse a una hibernación lo suficientemente larga como, para cuando despertara, volver a disfrutar de una civilización floreciente y pacífica como la que deseaba.
La unidad Decker le encontró casualmente en unas ruinas donde tuvo que refugiarse. El relato completo de estos acontecimientos figuran en la memoria de HAL y por supuesto en la unidad Decker, caso de que haya sobrevivido. Sólo quiero señalar que tras no pocas peripecias consiguió el reconocimiento entre los suyos y fue él, el que los convenció de lo importante y beneficioso de una convivencia pacífica con el resto de civilizaciones. “La guerra no puede ser el pretexto de una civilización” es la idea que más ha repetido en su relato. Gracias a él, se inició el contacto con la federación y con el Dominion. Al Dominion le ofrecía la curación de la terrible enfermedad que asola a los fundadores, a la federación un tratado de cooperación. Pero los dirigentes de su pueblo no estaban conformes con la pérdida de poder a la que se veían abocados, menos por un mito del pasado que había revivido convirtiéndose en una especie de dios para sus súbditos y que ponía en entredicho todas sus actuaciones. Confabularon con los agentes de Dominion y uno de los fundadores le sustituyó, mientras que a él, no atreviéndose a eliminarle, le arrojaron al espacio para que durmiera un sueño eterno. Afortunadamente tuvo tiempo de activar la unidad Decker antes de ser hibernado.
vii
Elk’Esoy está descansando en el sillón automoldeable; no ha tenido tiempo suficiente como para superar el jetlag de la hibernación. Se quedará en deep space, protegido, hasta aclarar la situación con los cardasianos. Mientras, le conviene recuperarse. Curiosidad: Ronca suavemente.
La flota dominion mantiene el rumbo hacia el agujero de lombriz sin prisas ni pausas. No parecen interesados en interceptarme. Sólo lo puedo explicar si me están esperando en la entrada que ya tengo a la vista, pero HAL no consigue localizar nave alguna, ni camuflada ni descubierta. No los creo tan locos como para iniciar un ataque dentro del agujero, que puede terminar con el único agujero de lombriz estable conocido hasta el momento. Tal vez se creen tan fuertes como para no importarles mi presencia. Pronto lo sabremos.
viii
Hemos entrado en el agujero de lombriz sin novedad. Espero llegar a la salida de la misma forma. Hasta la fecha es el único conocido que te permite entrar y salir por sitios concretos. Todos los demás se mueven en el espacio, así que sabes por donde entras pero nunca por donde sales… si sales. Sus paredes son muy inestables y cualquier pequeña alteración los puede transformar en agujeros negros. No conozco a nadie que haya salido de un agujero negro, por lo que estoy más tranquilo en el interior de éste pensando que no se atreverán a atacar aquí. Cuando salgamos será una pequeña carrera hasta deep space que, con suerte, ya habremos puesto en alerta.
Tengo los pelos que parecen púas de erizo, mi instinto está eufórico. No sé si es debido al rápido pasar por esta especie de tubo nuboso, si son los giros que da la nave para mejor mantener el rumbo y ganar distancia a nuestros perseguidores, como una bala en un cañón, o los efectos de la mayor ingesta de especia los que me dan la sensación de que los pelos van a salir disparados de un momento a otro.
ix
Estamos en la mitad del túnel y nos dirigimos a toda velocidad hacia la salida. La flota dominion no tardará mucho en alcanzar la entrada. Tenemos que darnos prisa.
x
El brinco que he dado en el asiento, como si algo se hubiera desgajado de mí, no ha sido por el súbito frenazo de HAL que ha despertado a mi pasajero.
No.
Delante de nosotros, dirigiéndose a la salida, se encuentra reunida toda la flota cardasiana...
Cuaderno de bitácora
XII
Si HAL no llega a frenar a tiempo les hubiéramos embestido por detrás. Parece que se están parando. Están todas. Naves de la clase keldon e hideki, todos los modelos de la clase galor destacando, por su abundancia, los de clase 3, los más poderosos. Apenas distingo transportes. ¡Va a ser un ataque conjunto y masivo contra la federación! ¡Y nosotros en medio de las fuerzas enemigas!
- La salida está minada. Están intentando desactivarlas mediante el escaneado de las frecuencias.- Comunica HAL.
- (La federación estaba preparada. Bueno, algo es algo. ¿Y ahora nosotros que hacemos?)- No he terminado el pensamiento cuando una idea a mi espalda contesta.
- ¡Quizás nuestro amigo tenga la solución!-
ii
- ¿Qué amigo? – Me vuelvo hacia Elk’Esoy. Con estupor observo a su lado una especie de sombra, mi sombra, que se mueve autónomamente y despacito parece ganar grosor. Después de todo, sí se me había caído algo. Poco a poco, lo que sería la cabeza se despega del suelo, doblándose como papel de fumar hacia los pies para después, sin ayuda de manos ni brazos que parecen flotar impelidos por una ráfaga de viento, ponerse de pie, venciéndose hacia un lado, dando un par de pasos para mantener el equilibrio y finalmente enderezarse, en medio de un gemido ululante. Su rostro fantasmagórico me trae el recuerdo del que vi en el planeta Espectría, pero mucho más vigoroso y saludable. Está cambiando. Ahora simula el rostro de un anciano venerable, afable y sonriente. ¿De qué me suena? ¡La leyenda Bajorana!
- Naves de guerra cardasiana en ruta de interceptación. – HAL siempre tan indiferente...
iii
Cómo un destello. Visto y no visto. Ha desaparecido todo lo que tenía delante. Todo no; también está Elk’Esoy que telepáticamente me intenta tranquilizar. ¡Ni que fuera fácil! Estoy como en una nube. ¿Y la nave? ¿Y el agujero de lombriz? ¿Y las naves cardasianas? ¿Y la flota dominion? ¿Estoy muerto?
- No. Tranquilo.- El pensamiento de Elk’Esoy golpea con suavidad mi cerebro provocando esa especie de cosquillas.
- ¿Qué ha pasado? ¿Dónde estamos?
- Gracias por regresarme a casa.- Esa voz interior tan familiar…¡Mi instinto!
- No. Era yo el que te susurraba.- Delante nuestro se materializa la figura del mismo anciano fantasmagórico de la nave, aunque parece que ha aprovechado el instante para darse una ducha y ponerse ropa limpia, está radiante. Lo de la ducha como lo de la ropa es un decir, ahora que me fijo estamos cubiertos por unas especies de sábanas blancas a modo de peplos, livianas y casi transparentes que nos dan un aspecto ridículo. ¿Para qué servirá el alfiler?
- Gracias por encontrarle y traerle de vuelta.- Un grupo de ancianos igual de fantasmagóricos que el primero aparecieron a su lado.
- ¿Quiénes sois?
- Los habitantes de este mundo. Vosotros nos conocéis como los profetas.- ¡La leyenda bajorana es cierta! No es sólo una religión más. Los profetas del Templo Celestial existen así que…
- ¿Entonces, esto es el Templo Celestial?
- Así lo conocéis en vuestros mundos.
- Es un gran honor que los celestiales profetas se dignen recibir a estos humildes pecadores en su morada.- El pensamiento de Elk’Esoy toma forma de sonido y aunque permanecemos erguidos el efecto es más intenso que la más profunda de las reverencias.
- Sólo los elegidos tienen la posibilidad de visitarnos.- Aunque el comentario parece positivo y el pensamiento de Elk’Esoy está lleno de alegría y esperanza e irradia paz y tranquilidad no consigo sacarme una espinita de recelo. Será porque siempre que he sido elegido ha sido para algo tan peligroso que nadie quería hacer.
- Tú has salvado a uno de los nuestros y lo has traído entre nosotros. Tu hazaña será eternamente premiada. Además has conducido a Elk’Esoy para que pueda terminar la misión que le fue confiada. Tu recompensa por ello será grande. Pero antes… -
Con otro destello aparecen un grupo de oficiales cardasianos, un vorta y varios Jem’Hadar que permanecen tan atónitos y confundidos como lo estaba yo hace un momento. No puedo disimular una sonrisa al ver a los Jem’Hadar con peplo; por fortuna, al igual que los demás, no van armados y no les ha dado tiempo –y eso que sus respuestas son el triple de rápidas que las humanas- a reaccionar.
Uno de los oficiales cardasianos tiene mal aspecto, parece enfermo. El vorta parece preocuparse por él y los Jem’Hadar parecen más interesados en protegerle a él que al vorta. Esa actitud me sorprende. La cara del cardasiano me resulta familiar. ¡Un momento!. Me giro para confirmar mis sospechas. ¡Es idéntico a Elk’Esoy!
iv
Elk’Esoy avanza hacia el grupo.
-¡Paz!- El pensamiento retumba en mi cabeza. El vorta y los Jem’Hadar le miran indiferentes, mientras el resto parecen no dar crédito a sus ojos y vuelven la mirada a uno y otro lado para comprobar que los dos individuos son iguales. Uno de los oficiales cardasianos cae de rodillas, si eso es posible en esta especie de nube.
-¡Ya no es necesario que te ocultes!- El gesto majestuoso se dirige hacia el cardasiano enfermo, que rápidamente empieza a transformarse en un gelatinoso humanoide. ¡Es un fundador! Y está muy enfermo, manchas y úlceras cubren todo su cuerpo.
- ¡Deja que te cure!- Le separan unos pasos del fundador y los Jem’Hadar hacen un intento de tapar a su amo, pero el vorta les detiene. Elk’esoy no se acerca. Desde la distancia empieza a mover las manos como en una especie de sortilegio o de masaje, que me recuerda la manera en la que los indígenas primitivos amasan tortas. Los efectos en el fundador son inmediatos, como si realmente le estuviera tocando con las manos, su superficie se hunde y deforma, va adquiriendo una forma de bola que luego es aplastada para formar un disco y ser lanzada, girando, por encima de nuestras cabezas, para ser recogida según cae y volver a repetir la operación un par de veces más. Desde luego, esa cura a un sólido, como nos llaman ellos, no le dejaría el esqueleto para muchos trotes. Ha terminado. El fundador adquiere forma progresivamente, las manchas y las úlceras han desaparecido. Su aspecto es mucho más saludable.
- ¡Ve con los tuyos y cuéntales lo que ha sucedido! Pronto me reuniré con vosotros y os llevaré la cura prometida. La condición no ha cambiado: La guerra no puede ser el pretexto de una civilización.-
El fundador, el vorta y los Jem’Hadar desaparecen. Esta vez no hay destello, simplemente se volatilizan. ¿Realmente han estado alguna vez? Sí, los cardasianos siguen aquí.
- ¡No lo consentiré! ¡Toda mi vida luchando por conseguir el poder absoluto y la gloria y ahora que casi la alcanzo, tú, un santón mitológico que debía estar muerto hace eones, me lo impides! ¡No lo consentiré! ¡Arderás conmigo en el Arallu!-
El cardasiano que está de rodillas se abalanza sobre Elk’Esoy. No llega lejos. Donde pisa se abre un agujero del que sale una lengua de fuego que le abraza y le arrastra con un grito que lentamente se va perdiendo. Una caída eterna hacia el Arallu.
- ¡Las malas acciones os retornarán por duplicado! ¡Aprended la lección!- Conmina Elk’Esoy a los demás cardasianos.
- ¡Ahora id y avisad de mi regreso!-
Los cardasianos han desaparecido nada más terminar la frase. Sólo quedamos Elk’Esoy y yo. No sé en que momento desaparecieron los profetas, todo ha sido muy rápido. Tampoco me atrevo a moverme después de ver lo que le ha pasado, lo de estar en una nube sin saber donde pisas es realmente peligroso.
- Gracias a ti y a tu denuedo conseguiré terminar mi misión y ningún pensamiento es lo suficientemente poderoso como para expresarte mi agradecimiento.- (¡Increíble! ¡Está hablando en inglés!)- Pero quiero pedirte que hagas algo más por mí. Avisa a los tuyos de mi venida. Una era de convivencia pacífica se debe abrir entre nuestras especies.-
Dicho esto, Elk’Esoy desaparece también.
v
¡Me he quedado solo en medio de esta nube! ¿Y ahora qué? ¿Cómo salgo de aquí?
- No estás solo. – Contesta mi instinto. Bueno, no; es el profeta que se me adosó, pero ¿cuándo?, ¿dónde?
- Tu sonda me recogió cuando estaba tan débil que no tenía fuerza para regresar por mis medios. Estaba estudiando las causas de la perturbación cósmica cuando tuve un accidente. Pude salir de la sonda cuando el compartimento de carga sufrió desperfectos mientras atravesábamos un orificio dimensional. Cuando perdiste el conocimiento me uní a ti. Gracias a tu espíritu, he conseguido sobrevivir y recuperarme. Gracias a ti, estamos aquí.
- No ha sido nada. Cualquiera hubiera hecho lo mismo. ¿Y qué pensáis hacer conmigo?- Un grupo de rostros ancianos ha aparecido flotando entre las nubes.
- Serás recompensado adecuadamente. Nuestro agradecimiento es eterno. Pero queremos pedirte otro favor, antes de tu regreso definitivo.-
- ¿Qué quieren decir con regreso definitivo? ¿A casa?
- Queremos que le entregues esto a nuestro representante Sisko- Responden ignorando la pregunta. Delante de mí, aparece un globo precioso, de color... quizás rojo o quizás verde, no lo puedo determinar, debo estar desarrollando ceguera para los colores. ¡Tanto tiempo en el espacio! Quizás es que cambia de color. Es un orbe. Algo he oído hablar de ellos. Su belleza es casi hipnótica.
-¿Y qué...?- No he podido terminar la frase. Cuando he separado la vista del orbe me he quedado paralizado: ¡Estoy en mi nave!
Cuaderno de bitácora
XIII
Estoy solo. En mi nave. Todo parece un sueño. Tiene que haber sido un sueño. Pero no. Tengo el orbe de color indefinido en mi mano. Con inseguridad digo: “¿HAL?”
- ¿Sí?- Nunca hubiera sospechado que algún día me fuera a alegrar tanto escuchar la voz de HAL.
- ¿Qué ha pasado?-
- Las naves cardasianas de interceptación están virando. Vuelven a la formación.
- ¡No, no! ¿Qué ha pasado antes?
- ¿Puedes concretar? Antes nos iban a interceptar. Pero antes paramos porque teníamos la flota cardasiana delante, y eso que íbamos a toda velocidad porque llevamos la flota dominion persiguiéndonos. Antes…
-¡No, no! ¡Para! ¿Qué ha pasado desde que se materializó mi sombra, desde que desaparecimos? ¿Dónde has estado? ¿Ha sucedido algo raro?
- Tus preguntas son difíciles de procesar. ¿Te encuentras bien? Es evidente que hemos estado aquí, en el agujero de lombriz que estamos cruzando. No tengo constancia de que se haya materializado nada. Elk’Esoy ha desaparecido en el momento en que he comunicado que nos interceptaban naves cardasianas, que, inmediatamente después, han dado la vuelta. Deben disponer de algún mecanismo de teletransporte que desconozco y que supera nuestras defensas. Sugiero activar Armagedon.
- No, no. Deja Armagedon tranquilo. ¿Dices que he estado aquí todo el tiempo?
- Afirmativo.
- ¿Entonces, cómo ha aparecido esto?- Sopeso el orbe delante de uno de sus terminales sensitivos.
- ¿El qué? No tienes nada en las manos. Debería hacerte un chequeo. Tu pulsera ya está naranja.-
¡Increíble! ¡HAL no es capaz de distinguirlo! La tecnología de los profetas es asombrosa. Tal vez tenga que ver con el color indeterminado ora rojizo ora verdoso del orbe. Y tiene razón, la pulsera tiene un bonito color rojo mandarina. Debemos darnos prisa.
- No perdamos más tiempo HAL. Rumbo deep space.
- ¿Y la flota cardasiana?
- No te preocupes por ella. Nos dejarán pasar.
- ¿Y las minas?
- Ya improvisaremos. Adelante. Mientras me tomaré un té.
Siento un extraño placer tomándome la infusión especiada, con los pies apoyados en la consola pese a la desaprobación de HAL, mirando por las pantallas panorámicas las naves que, precisas, se apartan de nuestra derrota abriéndonos un corredor entre sus líneas. Nunca antes he visto tantas reunidas, de tantos modelos variados, y nunca había imaginado poder contemplarlas desde tan cerca sin miedo a un ataque letal.
Hemos llegado a primera línea. La nave almirante nos cierra el paso.
- ¿Qué hacemos? Las minas siguen activadas. Intentar cruzar el campo activo es un suicidio.-
- Espera un poco HAL.-
- No entiendo la actitud de los cardasianos, primero se preparan para un ataque contra la federación, luego en vez de destruirnos nos dejan pasar.
- Seguro que tienes alguna hipótesis de trabajo.
- De mayor a menor probabilidad puede que… ¡Espera! Han dado con la frecuencia. Las minas han sido desactivadas. La nave almirante se aparta.
- Entonces, no esperemos más. ¡Velocidad de crucero, HAL! Escudos a media potencia, no quiero que una mina defectuosa nos estropee el fin de fiesta.
ii
La federación a minado a conciencia la salida del agujero. Deben saber lo que se les iba a venir encima. Afortunadamente, ya solo habrá que limpiarlo. Empujadas por los escudos, las minas se apartan de la nave golpeándose entre sí como bolas de billar. Por suerte, los mecanismos de seguridad hacen que, una vez desactivadas, sea casi imposible que exploten. Aunque nunca me he fiado de ese casi.
iii
Por fin estamos llegando a la salida. He puesto los escudos a toda potencia y disminuido la velocidad. Supongo que la Federación esperará en la salida otro tipo de viajeros y no quiero ser presa del fuego amigo.
A través de todas las frecuencias mando señales amistosas y mi código de identificación federal. Lo del código no me hace gracia. Aunque HAL diga que órdenes son órdenes y que estamos obligados a emitirlo para identificarnos con el resto de la Federación y que estadísticamente es mucho más seguro que el no enviarlo y un millar de razones más, si yo estuviera esperando el ataque de un aluvión de naves de combate pensaría que se trata de un señuelo para descubrir mis cartas. Dentro de poco saldré de dudas.
iv
Los escudos han soportado bastante bien el impacto de aviso. He parado máquinas. Aunque en la salida solo hay una nave, los sensores muestran que el agujero está completamente rodeado. La batalla hubiera sido terrible para todas las partes. HAL es incapaz de determinar quién hubiera salido vencedor en el enfrentamiento. De hecho, el resultado más frecuentemente obtenido en las simulaciones es el aniquilamiento de las flotas.
La pantalla azul deja paso a un rostro familiar.
- Aquí el USS Voyager a nave desconocida. ¡Identifíquese!
...
- Aquí la nave Descubrimiento. ¿Para qué quiero un código de identificación si ya no te acuerdas de mí, Janeway?
...
- ¿Cómo sé que no eres un impostor?
- Sabes que te debo la vida. Tómala si quieres. ¡HAL baja escudos!
- No será necesario si respondes correctamente a esta pregunta: ¿Cuál es mi sueño?
- Me gustaría responder que yo, pero no sería cierto. Tu sueño es... ¡El factor 10!
-¡Triquirk! ¡Eres tú!
...
vi
El encuentro ha sido mucho más corto de lo que me hubiera gustado. No he podido ni compartir taza de té especiado ni visitar su cuarto de actividades, ni mucho menos sudar con ella practicando el esquí. ¡La responsabilidad del mando! ¡Otra vez será!
Se ha alegrado mucho al enterarse del giro que han tomado los acontecimientos y de la inminente llegada de la comitiva cardasiana para iniciar las conversaciones que conduzcan al establecimiento de unas sólidas relaciones comerciales y culturales, basadas en el respeto, conocimiento y ayuda entre las distintas realidades de los diferentes pueblos, que constituyan los fundamentos de unos lazos de amistad y progreso que bla, bla, bla. ¡Qué la aburran ellos! Nos hemos despedido con un formal ¡Hasta pronto!
vii
Las noticias en el espacio parecen volar a veces. Aunque deep space sigue en estado de alerta, en su interior se respira un gran ambiente de fiesta. Odo y Basili me conducen hasta el despacho de Sisko que me está esperando. La flota les ha comunicado mi llegada.
Sisko es una gran persona. Tuvo una mala racha cuando perdió a su familia en una de tantas crisis militares de nuestras colonias, pero ya la ha superado. Es equilibrado y responsable, justo y decidido. El líder que necesita esta Babel moderna.
Está muy sorprendido. Hasta que no le he entregado el orbe, no ha desaparecido esa expresión de incredulidad y asombro de su rostro. Parece estudiarlo con detenimiento. Imagino que, como yo, estará perplejo por su color impreciso ora rojo ora verde. Está cambiando. El color toma una tonalidad púrpura para pasar a un morado que cambia a un azul oscuro con finas rayas paralelas azules y rosas y.. ¡Un fogonazo! Estoy deslumbrado.
Cuando recupero la vista, Sisko está de pie. Me mira con rostro preocupado. El orbe permanece a un lado. Midiendo mucho sus palabras, comienza a hablar...
Cuaderno de bitácora
XIV
… Su voz refleja una gravedad extrema.
- Cada cinco milenios se abre una puerta entre dimensiones y el mal viene al mundo a destruir la vida en forma de orbe que surca el espacio y el tiempo. El caos cósmico en el que se vio envuelto el profeta tuvo este origen.
Sisko guarda silencio un momento. Tal vez pensando lo próximo que va a decir, tal vez esperando que valore plenamente su significado.
- Un astronauta regresó a su planeta con un extraño obsequio y una promesa: Una misteriosa esfera verde que les conduciría hasta el submundo. Como prueba de ello y del poder que alcanzarían, el astronauta volvió transformado en un semidiós. El pueblo necróforo le reconoció como líder y partieron en busca del submundo. Su camino, sembrado de muerte y destrucción, sólo pudo ser parado por un furiano indomable ayudado por el profeta. Pero el orbe consiguió escapar y el profeta quedó tan debilitado en su intento de detenerlo como ya sabes. El furiano intentó recuperar el orbe: fue inútil; el orbe sólo puede ser vencido por una Tarkiana. Pero el orbe es cobarde, tuvo miedo y buscó otro cuadrante y otra época donde llevar a cabo sus designios. En su tránsito hacia una puerta Iconiana de transporte inmediato sembró las semillas de la guerra que, de no ser por tu ayuda, hubiera destruido toda la vida existente en esta dimensión.
Empiezo a tener la impresión de que, si lo conservara, mi instinto me pondría los pelos de punta.
- Pero ahora se encuentra en otra dimensión intentando conseguir lo que en ésta no consiguió. Sólo hay un modo de detenerle: Usando el quinto elemento. Sin embargo, creemos que ha sido destruido por los aliados del mal. Hace unas horas hemos recogido al único superviviente de la nave que lo transportaba. Según los profetas será quien guíe a la humanidad hasta la salvación o si no será la destrucción final de todas las dimensiones.
¿Por qué me temía algo así? Y claro no puede ser de otro modo...
- Sé que no tengo derecho a pedirte esto y que tal vez prefieras pasar el tiempo que te resta de otra manera.
Malo, malo...
- No lo haría si no supiera que eres el único capaz de conseguir el máximo de tu nave. El único capaz de mantenerse a factor nueve el tiempo suficiente para alcanzar la puerta iconiana en el momento adecuado. El único al que Picard creerá cuando escuche esta historia increíble...
- ¿Picard? ¿No se había jubilado hace más de un lustro? Al grano. ¿De qué se trata?
- Hay que llevar al superviviente a la nave de Picard. Entenderé que te niegues.
¡Otro viaje temporal! ¡Ahora! No puedo dar crédito a lo que oigo. ¿Esta es la recompensa de los profetas? Desde luego no era el recibimiento que esperaba. Mi pulsera empieza a adquirir un rojo vivo.
- No me dará tiempo. Habrás visto el color de la pulsera.
- Los cálculos indican que sí lo tienes, muy justo, pero lo tienes. ¡Eres nuestra única oportunidad!
ii
De nuevo, una carrera contra el reloj. Mi reloj. ¡Imperdonable! Me las pinto como nadie para verme envuelto en todos los marrones. Tengo que alcanzar otro mito en un tiempo récord. ¡Nada menos que una puerta iconiana de transporte inmediato!
Con HAL estudio sus coordenadas y la escala de velocidades que tenemos que conseguir para alcanzarla en el momento adecuado. Es muy difícil pero no imposible. No nos podemos permitir ningún retraso. Por suerte, la situación en el cuadrante es pacífica; en otro momento, el objetivo hubiera sido inalcanzable.
Una vez establecida la ruta hemos partido inmediatamente. Tendremos que mantener un factor nueve más tiempo del recomendable. Los motores se sobrecalentarán pero HAL es optimista: No se fundirán.
El módulo de hibernación de mi pasajero aún no se ha abierto. No sé que aspecto tiene. En deep space hemos dejado el que trajo a Elk’Esoy. Su presencia no suponía diferencia para nuestros objetivos de velocidad pero he querido tener espacio suficiente. Durante el trayecto vamos a ensamblar la nave furiana en el compartimento de carga; me gusta esparcir los circuitos y paneles por el suelo así que mientras menos estorbos tenga, mejor.
He triplicado las dosis de especia. La tomo ya no sólo en el té, también en la comida, como rapé, e incluso nebulizada. Me hace sentir bien, retrasa el envejecimiento y tengo la sensación de que afina mis habilidades y aumenta la velocidad.
La unidad de memoria del androide está casi lista. Dentro de poco pasará a la impresora. Tengo prisa por ver el resultado final. Luego habrá que descargar los datos. ¿Cómo? Espero que se nos ocurra algo.
El encuentro ha sido mucho más corto de lo que me hubiera gustado. No he podido ni compartir taza de té especiado ni visitar su cuarto de actividades, ni mucho menos sudar con ella practicando el esquí. ¡La responsabilidad del mando! ¡Otra vez será!
Se ha alegrado mucho al enterarse del giro que han tomado los acontecimientos y de la inminente llegada de la comitiva cardasiana para iniciar las conversaciones que conduzcan al establecimiento de unas sólidas relaciones comerciales y culturales, basadas en el respeto, conocimiento y ayuda entre las distintas realidades de los diferentes pueblos, que constituyan los fundamentos de unos lazos de amistad y progreso que bla, bla, bla. ¡Qué la aburran ellos! Nos hemos despedido con un formal ¡Hasta pronto!
vii
Las noticias en el espacio parecen volar a veces. Aunque deep space sigue en estado de alerta, en su interior se respira un gran ambiente de fiesta. Odo y Basili me conducen hasta el despacho de Sisko que me está esperando. La flota les ha comunicado mi llegada.
Sisko es una gran persona. Tuvo una mala racha cuando perdió a su familia en una de tantas crisis militares de nuestras colonias, pero ya la ha superado. Es equilibrado y responsable, justo y decidido. El líder que necesita esta Babel moderna.
Está muy sorprendido. Hasta que no le he entregado el orbe, no ha desaparecido esa expresión de incredulidad y asombro de su rostro. Parece estudiarlo con detenimiento. Imagino que, como yo, estará perplejo por su color impreciso ora rojo ora verde. Está cambiando. El color toma una tonalidad púrpura para pasar a un morado que cambia a un azul oscuro con finas rayas paralelas azules y rosas y.. ¡Un fogonazo! Estoy deslumbrado.
Cuando recupero la vista, Sisko está de pie. Me mira con rostro preocupado. El orbe permanece a un lado. Midiendo mucho sus palabras, comienza a hablar...
Cuaderno de bitácora
XIV
… Su voz refleja una gravedad extrema.
- Cada cinco milenios se abre una puerta entre dimensiones y el mal viene al mundo a destruir la vida en forma de orbe que surca el espacio y el tiempo. El caos cósmico en el que se vio envuelto el profeta tuvo este origen.
Sisko guarda silencio un momento. Tal vez pensando lo próximo que va a decir, tal vez esperando que valore plenamente su significado.
- Un astronauta regresó a su planeta con un extraño obsequio y una promesa: Una misteriosa esfera verde que les conduciría hasta el submundo. Como prueba de ello y del poder que alcanzarían, el astronauta volvió transformado en un semidiós. El pueblo necróforo le reconoció como líder y partieron en busca del submundo. Su camino, sembrado de muerte y destrucción, sólo pudo ser parado por un furiano indomable ayudado por el profeta. Pero el orbe consiguió escapar y el profeta quedó tan debilitado en su intento de detenerlo como ya sabes. El furiano intentó recuperar el orbe: fue inútil; el orbe sólo puede ser vencido por una Tarkiana. Pero el orbe es cobarde, tuvo miedo y buscó otro cuadrante y otra época donde llevar a cabo sus designios. En su tránsito hacia una puerta Iconiana de transporte inmediato sembró las semillas de la guerra que, de no ser por tu ayuda, hubiera destruido toda la vida existente en esta dimensión.
Empiezo a tener la impresión de que, si lo conservara, mi instinto me pondría los pelos de punta.
- Pero ahora se encuentra en otra dimensión intentando conseguir lo que en ésta no consiguió. Sólo hay un modo de detenerle: Usando el quinto elemento. Sin embargo, creemos que ha sido destruido por los aliados del mal. Hace unas horas hemos recogido al único superviviente de la nave que lo transportaba. Según los profetas será quien guíe a la humanidad hasta la salvación o si no será la destrucción final de todas las dimensiones.
¿Por qué me temía algo así? Y claro no puede ser de otro modo...
- Sé que no tengo derecho a pedirte esto y que tal vez prefieras pasar el tiempo que te resta de otra manera.
Malo, malo...
- No lo haría si no supiera que eres el único capaz de conseguir el máximo de tu nave. El único capaz de mantenerse a factor nueve el tiempo suficiente para alcanzar la puerta iconiana en el momento adecuado. El único al que Picard creerá cuando escuche esta historia increíble...
- ¿Picard? ¿No se había jubilado hace más de un lustro? Al grano. ¿De qué se trata?
- Hay que llevar al superviviente a la nave de Picard. Entenderé que te niegues.
¡Otro viaje temporal! ¡Ahora! No puedo dar crédito a lo que oigo. ¿Esta es la recompensa de los profetas? Desde luego no era el recibimiento que esperaba. Mi pulsera empieza a adquirir un rojo vivo.
- No me dará tiempo. Habrás visto el color de la pulsera.
- Los cálculos indican que sí lo tienes, muy justo, pero lo tienes. ¡Eres nuestra única oportunidad!
ii
De nuevo, una carrera contra el reloj. Mi reloj. ¡Imperdonable! Me las pinto como nadie para verme envuelto en todos los marrones. Tengo que alcanzar otro mito en un tiempo récord. ¡Nada menos que una puerta iconiana de transporte inmediato!
Con HAL estudio sus coordenadas y la escala de velocidades que tenemos que conseguir para alcanzarla en el momento adecuado. Es muy difícil pero no imposible. No nos podemos permitir ningún retraso. Por suerte, la situación en el cuadrante es pacífica; en otro momento, el objetivo hubiera sido inalcanzable.
Una vez establecida la ruta hemos partido inmediatamente. Tendremos que mantener un factor nueve más tiempo del recomendable. Los motores se sobrecalentarán pero HAL es optimista: No se fundirán.
El módulo de hibernación de mi pasajero aún no se ha abierto. No sé que aspecto tiene. En deep space hemos dejado el que trajo a Elk’Esoy. Su presencia no suponía diferencia para nuestros objetivos de velocidad pero he querido tener espacio suficiente. Durante el trayecto vamos a ensamblar la nave furiana en el compartimento de carga; me gusta esparcir los circuitos y paneles por el suelo así que mientras menos estorbos tenga, mejor.
He triplicado las dosis de especia. La tomo ya no sólo en el té, también en la comida, como rapé, e incluso nebulizada. Me hace sentir bien, retrasa el envejecimiento y tengo la sensación de que afina mis habilidades y aumenta la velocidad.
La unidad de memoria del androide está casi lista. Dentro de poco pasará a la impresora. Tengo prisa por ver el resultado final. Luego habrá que descargar los datos. ¿Cómo? Espero que se nos ocurra algo.
iii
Estoy en el compartimento de carga trabajando en la nave furiana. HAL me avisa que el proceso de hibernación ha concluido de forma correcta. La criocámara se ha abierto y se ha procedido a la descontaminación. Voy a recibirle. En breve conoceré a mi pasajero. ¡Qué emoción! ¡Se abre la compuerta! ¡Se dispersan los vapores! ¡Ahí está! ...
- ¡Guaaaauu!
Tengo la boca tan abierta que se me puede desencajar la mandíbula. Nunca hubiera imaginado nada igual. No encuentro palabras. No tengo pensamientos. Sólo su imagen grabada en la retina. Se acerca a mi.
-¡Hola! Soy Taarna
iv
Con la garganta tan seca que apenas pude pronunciar mi nombre, la acompañé hasta el puente. Espero que sólo sea debido a la impresión y no al color rojo sangre de la pulsera.
Una taza de té especiado me hace sentir mejor y es del agrado de mi pasajera. Entre sorbo y sorbo, me narra las incidencias de su viaje y la importancia de su misión. ¡Quién iba a decir que en ese cuerpo hermoso se oculta una guerrera que vale por un ejercito! Una vez que termina su historia, le comunico lo que ha sucedido desde que abandonó su nave y nuestro destino. Pese a entristecerle la pérdida de sus compañeros, parece feliz de poder continuar con su cometido.
Está cansada después de la hibernación y las tirillas de su vestido la están matando.
- Me gustaría darme un baño. -
La acompañé al cuarto de actividad de la nave. El Descubrimiento, como todas las naves de exploración del espacio profundo, dispone de un cuarto de proyección holográfica en el que los tripulantes pueden realizar sus actividades favoritas; en nuestro caso, su instalación no era prioritaria por lo que se optó por aprovecharlo como alberca, así nuestro cuarto únicamente dispone de actividades acuáticas, pero cada vez que me baño puedo hacerlo en una playa o en un río diferente. Le explico el mecanismo de funcionamiento antes de volver al departamento de carga.
- ¡Espera! ¡No me dejes sola! -
...
v
El trayecto a la puerta ha transcurrido sin incidencias en el tiempo previsto. Aunque la duración prevista era poca, se me ha hecho muy corto.
Y no sólo porque con la ayuda de Taarna la maqueta de la nave furiana está terminada. Lo único que nos falta por hacer es probarla, aunque todos los ensayos indican que sus sistemas responderán perfectamente y las simulaciones efectuadas por HAL han sido todo un éxito.
Ni porque también tenga el dispositivo de memoria del androide. Parece un platillo volante. No tengo ni idea de cómo vamos a obtener su información. Carece de mecanismo para transferirla. Es como si hubiera que introducirlo en algún tipo de lector. Apolo está trabajando en ello.
Si no porque me hubiera gustado disponer de más tiempo para disfrutar de los placeres de su compañía.
vi
Hemos atravesado la puerta iconiana que nos ha transportado inmediatamente a las proximidades del U.S.S. Enterprise NCC-1701-E de Picard. Picard es un viejo conocido. A Data y HAL les gustaba mantener - en aquella época y supongo que si las circunstancias lo permiten en ésta - debates absurdos sobre sentimientos y cosas así.
Tras la identificación de rigor, Picard se ha teletransportado hasta mi puente donde se ha reunido con Taarna. Tras el encuentro y a toda prisa ha tomado rumbo hacia la Tierra que inminentemente va a sufrir el ataque de los Borj. Es la primera vez que veo a Picard desobedecer las ordenes expresas que le ha dado la Federación de no intervenir, ante el miedo que les inspira el que pueda ser influido por la reina Borj; siempre ponen en duda que la asimilación de los Borj sea reversible y Picard cayó en sus manos.
Para mi sorpresa Taarna se ha quedado en mi nave y me pide que la lleve hasta la zona. Indudablemente, hacerlo implicará no volver a tiempo..., no volver. Pero es la mejor proposición que me han hecho hoy y HAL se puede apañar solo para regresar.
- ¡HAL! Rumbo Tierra. Factor 9.
vii
Hemos llegado a la Tierra. El cubo Borj ha destruido casi toda la flota estelar y la Tierra está perdida. La nave es inmensa. Es la nave más grande que he visto. En su interior podrían entrar perfectamente varias de las naves necróforas. El cubo perfecto apenas parece resentido por el ataque de la Federación. Parecen moscas alrededor de un elefante que son aplastadas una tras otra. Acaba de llegar el Enterprise. Picard toma el mando de la situación y concentra el fuego aliado sobre un punto de la nave Borj. De forma sincronizada con el Enterprise disparamos lo pocos torpedos de fotones que monta el Descubrimiento. ¡Impacto directo! ¡El cubo Borj se está destruyendo! ¡Hurra! Pero…¿Qué es eso? Una nave de escape Borj está abriendo un agujero en el espacio-tiempo. El Enterprise se lanza en su persecución. Taarna me sacude del brazo.
-¡Mira! ¡Allí!
Una esfera verde ha salido disparada del cubo.
-¡El orbe!
-¡Tengo que detenerle!
Taarna se ha lanzado hacia el pasillo que conduce al compartimento de carga. Corro tras de ella. Es inconcebible la rapidez de esta chica. No me parece buena idea lo que va a hacer. No consigo alcanzarla. Desesperado grito:
-¡Espera! ¡Todavía no la hemos probado! ¡Sigue siendo una maqueta!
-¡Todos los tests han sido correctos! ¡Funcionará!
-¡Taarna tu no puedes detenerlo! ¡Ya fracasaron el furiano y el profeta!
Taarna sale de la cabina del prototipo furiano. Sensualmente, como sólo ella sabe hacerlo, me abraza haciéndome sentir todo su cuerpo como si fuera una extensión del mío. Me besa. Es un beso apasionado y tierno, lleno de energía y esperanza, lleno de amor y sexualidad. Un beso de despedida. Un beso de comienzo.
-¡No fracasaré!- Me susurra mientras dulcemente regresa a la cabina e inicia la secuencia de lanzamiento. Mientras la nave discurre por la rampa me grita:
-¡Llevo sangre de Tarok en mis venas!
A través de la esclusa de salida veo como desaparece el bólido furiano en persecución de un minúsculo punto verde. Allá va Taarna, de la sangre de Tarok. Allá va Taarna la Tarkiana. Allá va la ilusión de mis últimos días.
Cuaderno de Bitácora
XV
En el puente de la nave Descubrimiento. Tomándome la última taza de té especiado. He dejado atrás la Tierra y los restos de la flota federal que esperan el retorno del Enterprise. Regreso a la puerta iconiana. Regreso al hogar. Me siento muy cansado. He cedido el mando completo de la nave a HAL que no consigue sacarme de este sopor que me abotarga.
Ya sólo me quedan los recuerdos. Los profetas cumplieron su promesa. En la última singladura encontré la felicidad. Mis últimos recuerdos serán de ella, de nosotros.
La primera vez en la bañera. ¡El trabajo que me costó sacarle el oxido entreverado en su pelo! Como una sirena saliendo del agua o tumbada en la arena. Y su compañía después del baño, ya sequita…
Estoy muy cansado. HAL me comunica que la puerta ya está a la vista llegaremos en una jornada. Es gracioso. Veo a mi instinto que me está esperando con los brazos abiertos. Mi recompensa será eterna me dijo. Bien, allá voy.
Apolo ha descubierto la forma de descargar la información de la unidad de memoria del androide, me va a poner un archivo para animarme. Lo necesito. El color de mi pulsera indica que en veinticuatro horas habré dejado de existir. En algún lugar la serie 4.1 ocupará mi lugar. Una música comienza a sonar.
“We had a lot of luck on Venus
We always had a ball on Mars
Meeting all the groovey people
We've rocked the Milky Way so far
We danced around with Borealice
We're space truckin' round the stars
Come on let's go Space Truckin'
Remember when we did the moonshot
And Pony Trekker led the way
We'd move to the Canaveral moonstop
And everynaut would dance and sway
We got music in our solar system
We're space truckin' round the stars
Come on let's go Space Truckin'
The fireball that we rode was moving
But now we've got a new machine
Yeah Yeah Yeah Yeah the freaks said
Man those cats can really swing
They got music in their solar system
They've rocked around the Milky Way
They dance around the Borealice
They're Space Truckin' everyday
Come on”
Ahora, dejadme dormir.
Epílogo
El espacio.
La última frontera.
Estos han sido los viajes de la nave Descubrimiento en una misión de tiempo indefinido, dedicada a la exploración de mundos desconocidos, al descubrimiento de nuevas vidas, de nuevas civilizaciones. Hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar.
En Madrid, 8 de Septiembre de 2006.
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